¿La ventilación por sobrepresión es adecuada para las casas antiguas?
¿Vive en una casa antigua o está rehabilitando una? ¿Tiene dudas sobre la eficacia de la ventilación interior? Este tipo de edificio, construido a menudo antes de la década de 1980, requiere una atención especial.
¿Qué problemas pueden afectar a la ventilación de una vivienda antigua? ¿Qué aspectos deben tenerse en cuenta antes de iniciar las obras? LABO AAI, especialista en ventilación, tratamiento de la humedad y purificación del aire doméstico, le explica todo lo que necesita saber sobre la ventilación de las casas antiguas y las ventajas de un sistema de ventilación por sobrepresión.
¿Por qué es indispensable ventilar un edificio antiguo?
El diseño de las casas antiguas
Las casas antiguas se construyeron antes de la aparición de los sistemas de ventilación mecánica, en 1969, o durante las primeras generaciones de sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC). En aquella época, la renovación del aire dependía principalmente de las infiltraciones naturales a través de ventanas, puertas, buhardillas y muros.
Además, materiales tradicionales como la piedra, el ladrillo o la cal participaban activamente en la ventilación natural de la vivienda, permitiendo evacuar parte del aire viciado hacia el exterior. Sin embargo, los nuevos materiales y las técnicas actuales de rehabilitación han modificado profundamente este sistema natural de renovación del aire.
El impacto de la rehabilitación energética en los edificios antiguos
Las obras de rehabilitación energética han mejorado considerablemente el rendimiento de las viviendas antiguas. La sustitución de las ventanas, el refuerzo del aislamiento y la mejora de la estanqueidad al aire permiten reducir las pérdidas térmicas y el consumo de calefacción.
Sin embargo, estas mejoras también limitan los intercambios naturales de aire que se producían anteriormente y tienden a retener los contaminantes y el aire viciado en el interior. Además, la humedad generada en la vivienda se evacúa con mayor dificultad y puede acumularse en determinadas estancias si no se instala un sistema de ventilación adecuado.
Por tanto, una vivienda mejor aislada, pero insuficientemente ventilada, puede volverse más vulnerable a los problemas relacionados con la calidad del aire interior.
Consecuencias de una ventilación insuficiente
Cuando la renovación del aire es insuficiente, la humedad se acumula progresivamente en la vivienda. Pueden aparecer signos de condensación en las ventanas, mientras que los muros y las buhardillas se vuelven más sensibles a la aparición de moho.
Además de deteriorar el edificio, una ventilación deficiente favorece la acumulación de aire viciado, contaminantes domésticos y alérgenos. Esto puede afectar al confort de los ocupantes y deteriorar de forma duradera la calidad del aire interior.
En las casas antiguas, la ventilación es, por tanto, un elemento indispensable para preservar tanto el edificio como el bienestar de sus habitantes.
Ventajas de una ventilación eficaz para la vivienda y sus ocupantes

El aire interior de una vivienda se carga de contaminantes de forma natural a lo largo del día. La ventilación permite renovar continuamente el aire, evacuando el aire viciado y favoreciendo la entrada de aire nuevo.
Esta renovación es indispensable y aporta numerosos beneficios tanto a los ocupantes como a la propia vivienda.
Preservar la calidad del aire interior
Una vivienda insuficientemente ventilada puede acumular diferentes contaminantes: compuestos orgánicos volátiles (COV), partículas finas, alérgenos y dióxido de carbono (CO₂). A largo plazo, este deterioro de la calidad del aire puede afectar al confort de los ocupantes.
Una ventilación eficaz permite limitar su concentración y mantener un aire interior más saludable. Contribuye al bienestar de los ocupantes al reducir la sensación de aire cargado y favorecer un ambiente más agradable en el día a día.
La evacuación de contaminantes y alérgenos también mejora el confort diario, especialmente para las personas sensibles o que padecen determinados problemas respiratorios.
Garantizar una circulación eficaz del aire en todas las estancias
Una buena ventilación no consiste únicamente en introducir aire nuevo en la vivienda. También debe permitir que el aire circule de forma homogénea entre las diferentes estancias, evitando zonas cerradas o insuficientemente ventiladas.
Esta distribución equilibrada del aire mejora el confort de los ocupantes, limita la sensación de aire cargado y permite mantener una calidad del aire uniforme en toda la vivienda.
También ayuda al sistema de ventilación a funcionar de forma óptima, garantizando una renovación continua del aire en cada espacio habitable.
Mejorar el confort térmico de la vivienda
La ventilación desempeña un papel importante en el confort térmico de los ocupantes. Una renovación controlada del aire evita la sensación de ambiente cargado y ayuda a mantener una atmósfera más agradable en las distintas estancias.
Combinada con un aislamiento adecuado, contribuye al equilibrio general de la vivienda y mejora el confort diario en cualquier época del año. Una buena circulación del aire también favorece una distribución más homogénea de la temperatura entre las distintas estancias.
De este modo, los ocupantes disfrutan de un ambiente interior más saludable y agradable.
Contribuir al rendimiento energético del edificio
En una casa antigua, la ventilación también es un elemento esencial del rendimiento energético general. Cuando está correctamente dimensionada, permite renovar el aire interior sin alterar el equilibrio entre calefacción, aislamiento y calidad del aire.
Contribuye al correcto funcionamiento de la vivienda y de sus equipos, además de preservar de forma duradera las mejoras obtenidas durante las obras de rehabilitación.
Una ventilación adecuada también permite complementar los esfuerzos realizados para mejorar la eficiencia energética del edificio. Por ello, forma parte plenamente de una estrategia destinada a optimizar el funcionamiento general de una vivienda antigua.
Soluciones tradicionales para la ventilación interior
Ventilar diariamente las estancias
Abrir las ventanas con regularidad sigue siendo una de las soluciones más sencillas para renovar el aire de una vivienda. Por lo general, unos minutos al día son suficientes para evacuar parte de la humedad y del aire viciado acumulados en las estancias.
Sin embargo, esta práctica presenta algunas limitaciones. Durante el invierno, por ejemplo, puede provocar importantes pérdidas de calor. Además, su eficacia depende completamente de los hábitos de los ocupantes y no siempre garantiza una renovación constante del aire, especialmente cuando la vivienda permanece desocupada durante largos periodos.
La ventilación natural de los edificios antiguos
Antes de la aparición de los sistemas de ventilación mecánica, los edificios antiguos dependían principalmente de la ventilación natural. Los materiales empleados, las técnicas constructivas y los intercambios naturales de aire garantizaban una renovación continua sin necesidad de equipos específicos.
Este funcionamiento demostró su eficacia durante mucho tiempo. Sin embargo, las actuaciones modernas de rehabilitación energética, como la sustitución de las ventanas, la compartimentación de las estancias o el refuerzo del aislamiento, modifican este equilibrio histórico.
Los intercambios naturales de aire se vuelven más limitados, lo que hace necesario instalar soluciones de ventilación adaptadas a las características actuales de la vivienda.
Rejillas de ventilación y entradas de aire
Las rejillas de ventilación favorecen la entrada o la circulación del aire en el interior de la vivienda. Generalmente se instalan en las ventanas o en determinadas paredes para facilitar la renovación del aire interior.
Aunque contribuyen a la ventilación del edificio, su eficacia depende en gran medida de los flujos de aire existentes en la vivienda. Utilizadas por sí solas, no siempre garantizan una ventilación homogénea en todas las estancias.
Extractores de aire puntuales
Los extractores de aire se utilizan principalmente en estancias que requieren una renovación de aire más intensa, como la cocina, el baño o los aseos. Permiten evacuar rápidamente el aire viciado y el vapor de agua generados por las actividades cotidianas.
Aunque mejoran localmente la ventilación, su acción se limita a la estancia en la que están instalados. Por tanto, no garantizan una renovación homogénea del aire en toda la vivienda.
Los límites de estas soluciones en las casas antiguas
Las soluciones tradicionales de ventilación tienen la ventaja de ser fáciles de aplicar, pero pueden resultar insuficientes en los edificios antiguos.
La mejora del aislamiento y de la estanqueidad al aire ha reducido los intercambios naturales que se producían anteriormente. Además, algunas soluciones de ventilación actúan únicamente en estancias concretas y no siempre permiten renovar el aire de forma homogénea en toda la vivienda.
En este contexto, resulta más difícil garantizar una renovación regular y controlada del aire, especialmente en todas las estancias. Por este motivo, muchos propietarios optan por sistemas de ventilación mecánica capaces de garantizar caudales de aire más constantes y mejor adaptados a las características de los edificios antiguos.
¿Por qué una VMC no siempre es adecuada para las casas antiguas?
¿Cómo funciona una VMC?
La ventilación mecánica controlada (VMC) es actualmente uno de los sistemas de ventilación más utilizados en las viviendas. Su funcionamiento consiste en extraer mecánicamente el aire viciado de las estancias húmedas, como la cocina, el baño o los aseos, para favorecer la entrada de aire nuevo.
La VMC de flujo simple expulsa directamente el aire interior hacia el exterior, mientras que la VMC de doble flujo recupera parte del calor del aire extraído para mejorar el rendimiento energético del edificio.
Restricciones y limitaciones de la VMC en edificios antiguos
Aunque una VMC es una solución eficaz en muchas viviendas, su instalación puede resultar más compleja en un edificio o una casa antigua. La colocación de una red de conductos puede requerir obras importantes, especialmente cuando los volúmenes son atípicos o los espacios técnicos son reducidos.
En una rehabilitación, el paso de los conductos también puede afectar a la estética del edificio o requerir modificaciones importantes. Estas restricciones son todavía más acusadas en algunos inmuebles antiguos, cuya distribución dificulta la instalación de un sistema de ventilación mecánica convencional.
Además, los edificios antiguos suelen presentar niveles de estanqueidad al aire variables. En determinadas situaciones, esto puede dificultar la obtención del rendimiento esperado y hacer necesaria una solución mejor adaptada a las características de la vivienda.
¿Es la ventilación por sobrepresión la solución para las viviendas antiguas?
¿Qué es la ventilación por sobrepresión y cómo funciona?
La ventilación por sobrepresión es un sistema cuyo funcionamiento difiere del de una VMC convencional. En lugar de extraer el aire viciado de la vivienda, capta el aire exterior, lo filtra y lo impulsa hacia el interior mediante una unidad de ventilación.
Esta impulsión genera una ligera sobrepresión que empuja progresivamente el aire interior hacia el exterior a través de las rejillas de ventilación y de los pasos de aire existentes.
Este funcionamiento favorece la evacuación del aire viciado y de los contaminantes, y contribuye a renovar continuamente el aire de la vivienda.
Ventilación por sobrepresión, ventilación por insuflación y VMI: ¿qué diferencias existen?
Los términos «ventilación por sobrepresión» y «ventilación por insuflación» hacen referencia al mismo principio de funcionamiento: la introducción mecánica de aire nuevo en la vivienda para crear una ligera sobrepresión.
Por su parte, el término VMI, correspondiente a «Ventilación Mecánica por Insuflación», es una marca registrada. En el lenguaje habitual, se utiliza con frecuencia para referirse a todos los sistemas que funcionan mediante insuflación, aunque en realidad se trata de una denominación comercial específica.
Más allá del vocabulario empleado, el principio común de estas soluciones es la insuflación y la renovación del aire interior.
LABO AAI, expertos en ventilación, tratamiento de la humedad y purificación del aire doméstico
En los edificios antiguos, los problemas de humedad y calidad del aire suelen requerir un enfoque global. Una solución eficaz debe tener en cuenta simultáneamente las características del edificio, el nivel de aislamiento, la renovación del aire y los hábitos de vida de sus ocupantes.
Como especialista en ventilación, tratamiento de la humedad y purificación del aire doméstico, LABO AAI acompaña a los particulares en la identificación de las causas de los problemas de su vivienda y en la elección de soluciones adaptadas a sus características.
VPS-BOX®: una ventilación por insuflación diseñada para mejorar de forma duradera la calidad del aire interior
VPS-BOX® se basa en el principio de la ventilación por insuflación. El sistema capta el aire exterior, lo filtra y lo impulsa hacia el interior de la vivienda para crear una ligera sobrepresión.
Este funcionamiento favorece la evacuación del aire viciado y ayuda a limitar la acumulación de humedad en las diferentes estancias.
Gracias a su sistema de filtración de alto rendimiento, VPS-BOX® también contribuye a mejorar la calidad del aire interior al limitar la entrada de partículas, polen y otros contaminantes presentes en el aire exterior.
Por ello, constituye una solución especialmente adecuada para casas antiguas con problemas de condensación o una renovación insuficiente del aire.
Por lo general, su instalación requiere menos obras que una VMC convencional, lo que representa una ventaja importante. Al favorecer una renovación continua y controlada del aire, VPS-BOX® también contribuye a preservar los materiales del edificio antiguo y a mejorar el confort de sus ocupantes.
AIR’PASS®: optimizar la circulación del aire en toda la vivienda
Como complemento de VPS-BOX®, AIR’PASS® facilita la circulación del aire entre las diferentes estancias de la vivienda. Esta solución favorece una renovación más homogénea y contribuye a mejorar la eficacia general del sistema de ventilación.
Al optimizar los flujos de aire en el interior de la casa, AIR’PASS® permite distribuir mejor el aire insuflado y ayuda a limitar las zonas en las que podría acumularse la humedad.
Esta complementariedad permite conseguir una ventilación más equilibrada y mejor adaptada a las características de los edificios antiguos.
El dispositivo también favorece una difusión más uniforme del aire tratado en las distintas estancias. De esta forma, mejora el confort y reduce los riesgos de condensación localizada y estancamiento del aire, especialmente en los espacios menos ventilados.
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